10/03/2024
"El Enemigo Silencioso"
Después de hacer el amor, ella se colocaba en posición fetal para dormir, era su posición habitual, él la rodeaba con sus brazos por detrás, como siempre. Algunos minutos después, él se apartaba, se colocaba boca arriba y se dormía, era la rutina de ambos...hasta aquella noche fatal, cuando todo cambió.
Él aun la rodeaba con sus brazos cuando sintió una presencia, se quedó inmóvil, por un instante no supo si estaba despierto o estaba dormido, aquella incertidumbre de la realidad o una pesadilla, abrió los ojos en la oscuridad, o lo intentó o lo pensó, fué en aquel preciso instante cuando eso, le atenazó la garganta.
Abrió la boca, queriendo respirar o gritar, aún desconcertado pensó que estaba sufriendo un infarto, sintió miedo, de esos que provocan escalofríos, angustia, impotencia, seguía inmóvil.
Eso comenzó a envolverlo, palpable, nauseabundo, le dolía la garganta, se ahogaba, era una asfixia lenta, dolorosa, indefenso, agónico, pasaron cuarenta años de su vida en ese instante.
Muchos años atrás decidió no creer en Dios, sin embargo, comenzó a rezar un "padre nuestro" que aprendió en su infancia.
Súbitamente una luz comenzó a brillar, sintió su cuerpo avanzar inevitablemente hacia ella.
Pensó que no podía irse sin decirle un último "TE AMO" a la compañera de toda su vida.
Rogó a Dios un último esfuerzo, un poco de...y... milagro, logró apretar con fuerza a su esposa y ella despertó.
Asustada, saltó de la cama, encendió la luz y un abanico, él tosió y recuperó el aliento poco a poco, entonces ella dijo:
Cariño, lo siento, esos frijoles con cebolla deben haberme hecho daño.
Él secó sus lágrimas y comprendió que había tenido un encuentro con el p**o más malvado, cruel e infame que sus narices podían soportar.😲😲😲
¡Es domingo... Ríanse!
😀😃😄😁😆😅😂🤣