06/11/2020
Segunda declaración amorosa
Del buen lector y algunos de sus principios.
José Domingo Ortiz
La lectura y la escritura forman parte de mi vida cotidiana. A veces veo noticias y sobre todo trato de permanecer en el mundo desde el panorama de los hechos que impactan nuestra vida diaria. Asumo que la consciencia se ejerce con prontitud siempre y cuando estemos ubicados en el contexto de nuestra realidad. De nuestra interpretación crítica y participativa de esa realidad.
El arte y la cultura representan para mí, en lo que se refiere a las actividades artísticas, en lo que entendemos como “habitus”, el mejor camino. Siempre procuro que mis visitantes, descubran en los libros que sugiero o recomiendo leer, una posibilidad más de reinterpretar la realidad y de ser felices.
Asumo que la lectura es la posibilidad más precisa que tenemos de ser felices o para lograr ser felices, la lectura es a mi manera de ver, la expresión de la felicidad más plena y sensata. Me parece que es el acto de razón más satisfactorio.
El mundo sería completamente distinto si todos nos ponemos a leer todos los días un libro, por ejemplo. Sería el hecho más revolucionario, no importa si lo hacemos en las redes, seríamos más justos, más éticos, más equilibrados. No permitiríamos gobernantes esquizoides, ni ladrones, no toleraría los abusos, ni las mentiras, ni la violencia, protegeríamos a la naturaleza, plantaríamos más árboles, no habría racismo, ni permitiríamos comunidades hambrientas, se invertiría menos en armas, y dejaríamos de envenenar las aguas. Compartiríamos el pan y el agua.
Seríamos más próximos a la universalidad de los antiguos.
Para mí, la lectura es y será la verdadera revolución de las conciencias.
Leer nos erige en el camino de la razón. En el camino del bien.
DEBEMOS CELEBRARLO, DEBEMOS COMPARTIRLO, DEBEMOS LEER TODOS LOS DÍAS.