24/05/2026
Una pequeña reflexión en el tema del precio de la tierra... Actualmente, la cabecera municipal de Tenango de Doria, así como algunas de sus localidades vecinas, se han vuelto un caso especial. Los precios por metro cuadrado se han elevado exponencialmente desde la llegada de la universidad intercultural. La comunidad universitaria ha crecido constantemente y demandan espacios para habitar, ya sean cuartos, casas o departamentos para rentar. Eso ha influido en el precio de la tierra, ya que muchos inversionistas buscan áreas para construcción, pudiendo encontrar zonas céntricas en dónde el metro cuadrado puede llegar hasta los veinte mil pesos mexicanos.
Por otro lado, la vaguada del 2025 dejó zonas inhabitables y causó la depreciación de zonas vecinas o cercanas a las zonas y lugares de riesgo. Sin embargo, también elevó el precio de aquellos lugares que escaparon a las inundaciones, deslaves y deslizamientos, precisamente por estar libres de zonas de riesgo.
Podemos estar de acuerdo o no con los precios, pero lo que sí es un hecho, es que son las leyes de la oferta y la demanda, las que determinan el valor monetario del metro cuadrado de tierra. Así mismo, en Tenango la mayor parte de la propiedad de la tierra es privada, por lo tanto, cada propietario tiene el derecho y la libertad de ponerle el precio que quiera a su tierra.
Tenango se ha vuelto un pueblo caro, sobre todo la zona centro. Y pensemos en lo que se viene cuando esté en marcha la casa de la mujer indígena y demás proyectos que impacten en el sector inmobiliario. Sólo cabe preguntarse, hasta qué punto puede seguir creciendo el pueblo sin comprometer la capacidad de la población de satisfacer sus necesidades y servicios básicos como luz eléctrica, y sobre todo, agua potable. ¿Tiene Tenango la suficiente capacidad hídrica para abastecer a una comunidad creciente? ¿Será necesario un plan de ordenamiento que regule el uso de suelo y el aprovechamiento de los recursos, especialmente el agua?
Hoy, urge un manejo y aprovechamiento sustentable de los recursos. Urge planificar espacios para habitar desde un enfoque ecológico y social que asegure la continuidad de los servicios ambientales. Urge pensar a Tenango como un pequeño pero significativo desarrollo urbano en expansión.