24/03/2025
Acusan favoritismo y uso de recursos para proteger a la consejera Erika
En Hacienda Real, el tema del control de acceso ha sido uno de los puntos más importantes para la seguridad del fraccionamiento. Sin embargo, desde hace años, algunos colonos, como don Roberto, han manifestado su inconformidad con el hecho de que los cotos tengan guardias exclusivos pagados con las cuotas de todos los colonos, lo que consideran un privilegio injusto.
Durante su campaña, la actual administración prometió eliminar estos guardias para garantizar un uso más equitativo de los recursos. Parecía que cumplirían su palabra cuando retiraron al guardia del coto 5, alegando que sería algo temporal, pero nunca lo regresaron. Lo mismo ocurrió en el coto 9, donde el guardia nocturno fue removido, pese a que, según los colonos, su presencia había acabado con los robos y les permitía dormir tranquilos.
Todo marchaba conforme a su plan… hasta que llegaron al coto 7. Ahí la historia fue diferente, ya que en ese coto vive la consejera Erika, y curiosamente, la guardia asignada a ese coto es su propia hermana. A diferencia de los otros cotos, el guardia no fue removido, lo que ha levantado sospechas de favoritismo descarado.
Los colonos se preguntan si es válido que todos los residentes paguen con sus cuotas el sueldo de la hermana de Erika, lo que equivale a 140,000 pesos anuales, solo para que la consejera mantenga su protección personal y, con ello, su lealtad incondicional a la actual administración, encabezada por Armando y Alejandro Vázquez.
Algunos vecinos han calificado a la consejera como un "títere" más de la administración, ya que se le ha visto defendiendo con fuerza el trabajo de la directiva actual en redes sociales, lo que muchos interpretan como un intento desesperado por conservar el poder y, con ello, los privilegios que le benefician personalmente.
Ante esta situación, los colonos exigen respuestas y transparencia. Sería importante conocer la opinión del comisario Julio, para que aclare si esta práctica es legal o simplemente un abuso más del poder en turno. Mientras tanto, los residentes se preguntan si vale la pena seguir pagando por un sistema de seguridad que solo protege a los privilegiados.