18/10/2022
𝗘𝗟 𝗠𝗜𝗦𝗧𝗘𝗥𝗜𝗢𝗦𝗢 𝗖𝗘𝗡𝗢𝗧𝗘 𝗘𝗡 𝗧𝗨𝗟𝗨𝗠 𝗤𝗨𝗘 𝗥𝗘𝗩𝗘𝗟𝗔 𝗖Ò𝗠𝗢 𝗘𝗥𝗔𝗡 𝗟𝗢𝗦 𝗣𝗢𝗕𝗟𝗔𝗗𝗢𝗥𝗘𝗦 𝗠Á𝗦 𝗔𝗡𝗧𝗜𝗚𝗨𝗢𝗦 𝗗𝗘 𝗔𝗠É𝗥𝗜𝗖𝗔
Debajo de Tulum corren los dos ríos subterráneos más grandes del mundo, Sac Actun y Ox Bel Ha: se trata de un sistema de cuevas inundadas de agua cristalina, que dieron forma a cenotes con túneles angostos y enormes cámaras rodeadas de estalagmitas y estalactitas.
Para los mayas, los cenotes eran un portal hacia el inframundo, un sitio sagrado que servía de entrada hacia otro plano terrenal donde se revelaban los misterios del Xibalbá.
4 mil años después de los primeros indicios de su civilización, la arqueología confirma que los mayas tenían razón: los cenotes son una ventana única al pasado, sitios que gracias a las características químicas del agua dulce en su interior, la ausencia de luz y temperatura, funcionan como auténticos portales que ayudan a comprender cómo era la flora, fauna y los pobladores más antiguos de América de los que se tiene registro.
Con más de 60 metros de profundidad, las cuevas subterráneas de Sac Actun y Ox Bel Ha (con 307 y 235 kilómetros de longitud, respectivamente) son un territorio mayoritariamente inexplorado y sólo resultan accesibles para espeleobuzos expertos con equipo profesional.
Sin embargo, desde hace 20 años, el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia) ha encabezado distintos proyectos para conocer los misterios que guarda el fondo de los cenotes.
𝗡𝗮𝗶𝗮 𝘆 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗼𝘀 𝗽𝗼𝗯𝗹𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗧𝘂𝗹𝘂𝗺
En 2007, el INAH realizó uno de los hallazgos arqueológicos más increíbles del continente americano: el cráneo, los dientes y buena parte del esqueleto de una adolescente fue encontrado a 30 metros de profundidad en una red de cenotes conocida como Hoyo Negro.
Naia (como fue llamada) es el esqueleto mejor conservado y uno de los más antiguos de América. Medía 1.50 metros y pesaba cerca de 50 kilos y tenía entre 15 y 17 años cuando entró a la caverna de Hoyo Negro, que hoy es un cenote.
Es probable que lo hiciera escapando, en busca de comida o de agua, pues las condiciones de hace 13 mil años no eran nada fáciles:
“Las condiciones de vida eran muy amenazantes. Acechaban depredadores gigantes como el león americano, el tigre dientes de sable y el oso cara corta; a su vez las condiciones de salud eran más que precarias, los análisis de antropología física revelan infecciones, fracturas y enfermedades bucales, sin mencionar que el parto representaba un factor de alto riesgo para las mujeres”, afirmó Carmen Rojas, investigadora del Centro INAH Quintana Roo, en la conferencia “Los Primeros pobladores de Tulum”.
Naia y su familia eran un grupo nómada y debían recorrer largas distancias para encontrar alimento y refugio. La teoría más aceptada es que después de entrar con antorcha en mano, Naia resbaló y cayó por accidente al fondo de la cueva, lo que le costó la vida.
𝗟𝗮 ‘𝗯𝗮𝗻𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝘂𝗹𝘂𝗺’: 𝗲𝗹 𝗺𝗶𝘀𝘁𝗲𝗿𝗶𝗼𝘀𝗼 𝗼𝗿𝗶𝗴𝗲𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝘀 𝗽𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗼𝘀 𝗽𝗼𝗯𝗹𝗮𝗱𝗼𝗿𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗽𝗲𝗻í𝗻𝘀𝘂𝗹𝗮
Gracias a los análisis de antropología física, se pudo confirmar que Naia fue madre en algún momento de su vida y que perteneció a un grupo que migró hace 13 mil años y se estableció en Tulum.
Así como Naia, los accidentes eran comunes en las cuevas de la península de Yucatán. Otros esqueletos como Ixchel, una mujer de 30 años que murió por fracturas en el cráneo o el Abuelito de Muknal, un hombre de entre 45 y 50 años y uno de los esqueletos más antiguos que se han encontrado, dan cuenta de cómo vivieron nuestros ancestros.
Los distintos restos óseos encontrados en la red subterránea de Tulum demuestran diferencias morfológicas entre sí, una pista que apunta a un origen diverso, que en la mayoría de los casos conecta con asiáticos que confirman el poblamiento de América a partir de la migración desde el estrecho de Bering, mientras que en otros tienen características similares a las de hombres prehistóricos europeos.
Entre los descubrimientos que se han realizado en estos cenotes, también está una nueva especie de perezosos gigantes, jaguares hoy extintos y tigres dientes de sable, todo miles de años antes de que los mayas dominaran el paraíso que actualmente es Tulum.
Fuente: Revista Muy interesante
INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia)