01/10/2019
José Luis Olascoaga Hardy...
Alumno ejemplar de la carrera de Negocios Internacionales del Tec de Monterrey campus Santa Fe, miembro activo del equipo de golf de la misma universidad de prestigio y dos veces campeón nacional de golf de torneos interuniversitarios. Habla Inglés y francés, proviene de una buena familia con padres amorosos y semi-presentes. Que futuro tan prometedor le espera a este apuesto joven ......
Eso era lo que cualquier persona hubiera dicho de José Luis (Pues todo esto es cierto, hasta la madrugada del pasado miércoles 4 de septiembre del 2019)
El nuevo futuro prometedor de este chico son 20 años en prisión por homicidio calificado y más de dos familias destrozadas; la del taxista que mató a golpes en contubernio con su amigo David y la de él mismo. Una madre que no entiende ni como sucedió, un padre que aún no puede justificar la nueva travesura de su primogénito y hermanos que cargarán con el peso de un hermano asesino. El, sin duda no era un delincuente, no era un asesino... un estúpido arranque de ira, valentía combinada con alcohol y seguramente otras dr**as, llevaron a esta promesa del futuro al fracaso y al dolor.
Nadie quisiera ese futuro para un hijo... necesitamos cambiar, necesitamos estar, necesitamos sermonear a nuestros hijos hasta que se aprendan la lección, porque llegará el día en que nosotros no podamos estar ahí, para llevarles la lonchera olvidada, comprarles el cuaderno perdido, arreglar el pleito con el amigo. Porque no es "primero Dios a mi hijo no le va a pasar", pues ya ves que, SI PASA.
Podría atreverme a decir que no importa la familia del taxista, que no importa la familia de José Luis, que no importa que vaya a la cárcel. Pero el alma, la mente, la vida de José Luis, nunca será la misma, aún si su familia logra sacarlo de la cárcel y pagar los gastos de la familia del taxista, cargar con una muerte a cuestas es pesado para cualquier ser humano.
¿Que hacía un joven de 24 años en la calle desde la una de la madrugada del miercoles hasta las seis veinte en un antro? ¡Ah Claro! Es un chico responsable, deportista, que nunca ha dado problema, merece divertirse. Por su puesto que si, pero ¿hasta las seis de la mañana, en un sitio con música que altera los sentidos y donde sólo venden (legalmente) bebidas alcohólicas? Despertemos papás ¡nada bueno se consigue despues de las 2 de la mañana en un antro! No es cuestión de estar a la moda, es cuestión de sentido común. Quizá José Luis sólo quería hacerse el héroe golpeando a un señor de sesenta y tantos por haberle cobrado 80 pesos por un viaje de taxi. Pero las substancias que lo hicieron sentir tan bien dentro del antro, adormecieron sus sentidos y su conciencia dentro de aquel taxi; no es que no tuviera dinero para pagar el taxi, apuesto que en el Sens pagó una cuenta de varios miles de pesos. Si te importa tu hijo, háblale de consecuencias, de horarios. No importa si es mujer u hombre. No importa, si de todas formas esto puede pasar a las 3 de la tarde o de la mañana, sólo ayuda a la estadística, no sólo es burlar el alcoholímetro y que papá me pague el amparo para no irme al torito. Son otros chicos que al igual que tu hij@ al calor de las copas podría herir a alguien o salir heridos. Es enseñarles que todos los actos, buenos y malos tienen consecuencias. No se trata de ser amig@ de tu hijo, el tendrá muchos a lo largo de la vida. Es ser su padre, su madre, es enseñarles que la vida
se rige por reglas, así no le gusten. Protegerlo es también decirle NO! No es esperar a ver que pasa, es joderlo, caerle gord@ de tanto repetirle las cosas. No tengamos miedo de hacerlo; tengamos miedo de no hacerlo y terminar con un hij@ muert@, encarcelad@.
Si hoy permites que tu hijo menor de edad tome alcohol porque "Es mejor en casa", fume porque "sólo es cigarro electrónico", ¿Qué cosas verás normales en unos años? Dejemos de excusar nuestra falta de ganas para educar y contener a nuestros hijos y empecemos a actuar.
Habla, actúa, corrige, hoy.
Verónica G. Mier y Terán