07/04/2023
FONDEO COLECTIVO O CROWDFUNDING INMOBILIARIO.
Reunirse en grupos para alcanzar una meta es un concepto natural del ser humano y, por ello, el fondeo colectivo es un modelo que ha funcionado a lo largo de la historia para financiar todo tipo de proyectos. La idea es bastante sencilla: entre muchos es más fácil alcanzar una meta compleja y, además, es posible obtener buenas ganancias.
Los riesgos del crowdfunding inmobiliario
Al igual que otro tipo de inversiones, como las criptomonedas, donde la posibilidad de perder dinero también está presente, el crowdfunding inmobiliario presenta cierto riesgo. Por eso, y como en casi cualquier fórmula de inversión, los expertos recomiendan no dejarse llevar por la avaricia y las emociones y no invertir más dinero del que se está dispuesto a perder.
Llegando a un punto más específico, es necesario destacar que, aunque la CNMV vigila que las plataformas de crowdfunding cumplan con los máximos requeridos por ahorrador, no valora la calidad de los proyectos, por lo que la responsabilidad recae de forma única y exclusiva sobre el inversor.
Para defenderse de alguna posible estafa, se han creado asociaciones de pequeños inversores que no recibieron el retorno esperado tras participar en una campaña de crowdfunding inmobiliario. Según sus abogados, “hay 40 millones de euros impagados al vencimiento o con retrasos”. Por ello, recomiendan huir “de rentabilidades desproporcionadas, lea la letra pequeña, sepa que la CNMV no está detrás de cada uno de los proyectos y que las plataformas son meros intermediarios que no se responsabilizan”.
Con todo, el crowdfunding inmobiliario puede presentar importantes oportunidades de inversión en el mercado durante, con rentabilidades difíciles de encontrar en otros sitios. Y, como en todo mercado con grandes retornos, el riesgo está a la orden del día.