01/07/2016
Estimados vecinos, el Gim cuenta con un nuevo equipo, para las personas que les gusta tener y mantener plano sus abdominales, ahora tiene una máquina para ese fin.
Desde mañana la nueva junta tomará la gestión del condominio plenamente, con algunas limitaciones propias de la transferencia legal, pero ya tomarán decisiones sobre el destino del condominio, yo me retiro a mi cuartel de invierno, fue un año agotador y no me arrepiento de todo lo que logre en tan solo 12 mese de gestión. Más allá de las formas el resultado es lo que importa, solo ruego a Dios que los nuevos dirigentes trabajen con el objetivo de mantener las áreas y activos en buen estado, es más, exigiría en excelente estado y con una visión de mejora constante, la metodología puede cambiar, pero el fin debe llevar a lo mismo, "La mejora continua".
Ahora que ya no tengo ningún cargo de dirección, la nueva junta directiva tendra mi apoyo y silencio mientras vea que lo avanzado no se pierde y que se ve mayores progresos, no pido que me consulten para cada paso de mejora que quieran realizar, no soy de los que quieren sentirse importante pidiendo que me consulten las cosas, cualquier cambio a mejor es bien recibido, más allá de lo cosmético y superficial de las cosas, yo me fijo en el logro alcanzado en beneficio de mi inversión. Porque un área común en malas condiciones trae como consecuencia perdida del valor de reventa de mi departamento.
Para finalizar, doy las gracias a la gran mayoría de vecinos que me brindaron su apoyo, confianza y sin pensar en las formas se enfocaron en los resultados, a los que no estuvieron de acuerdo les agradezco su paciencia.
Es una experiencia más en mi vida de servir sin esperar compensación económica, tan solo el gesto de gratitud que alimenta el espíritu y satisface una labor realizada sin ningún afán de beneficio propio. Aquellos que se fijaron en el vaso medio vacío, deben observar más lo positivo, pero es un tema de la vivencia que haya tenido cada persona, en mi caso siempre veo lo positivo de las cosas, el vaso medio lleno.
Adiós,
Miguel Ángel Soto