16/04/2026
Totalmente de acuerdo… los que crecimos rodeados de animales sabemos que no es solo compañía… es una forma de vida 🐾💛
En mi casa era además una aventura… nunca sabías qué nuevo “integrante exótico” iba a traer mi papá de Chanchamayo 😏
MEMORIAS DE LIMA.
El Mundo de mi Mascota.
Colaboración: Alberto Zavala Angulo.
Todos saben que soy un fiel amante de los animales. Actualmente tengo solo dos gatos -y eso es poco- porque siempre he tenido múltiples mascotas. Incluso alguna vez tuvimos un "prociònido" -mamífero peludo y pequeño primo del mapache- de hocico alargado y muy parecido a un oso hormiguero.
Mi papá usaba pelo largo y barba. Así que cuando paseaba al animalito, denominado coatí, la gente los miraba como si vinieran de Transilvania. Pero el coatí era cariñoso y experto en sacar lombrices -y demás bichos con su puntiagudo hocico- de cualquier lugar del parque El Olivar o jardín vecino. Las viejitas salían corriendo pero los niños lo amaban.
Cualquier animalito, hasta ese, es una gran compañía y se convierte en un familiar mas sin que te des cuenta. Tanto que en mi hogar de infancia los perros fueron todos hijos del perro anterior.
Nos encantaba la idea de preservar la saga canina. Kiwi, mi cocker spaniel negro de pecho blanco, era hijo de K**i que a su vez fue hijo de Kani, nuestra primera perrita.
Creo que la compañía de uno o varios animalitos es una terapia de amor infalible. Recomiendo a todos que lo consideren. Ellos dan sin esperar nada a a cambio.
Autor: Pedro Suárez Vértiz.