19/12/2025
✨ Alquileres y morosidad en Paraguay: lo que tenés que saber ✨
El mercado inmobiliario paraguayo vive un momento de contrastes. Por un lado, los precios de los alquileres se mantienen relativamente estables, con aumentos moderados en torno al 1,2% al 3,8% en 2024. En zonas premium como Villa Morra o el eje corporativo de Asunción, los departamentos pueden superar los USD 1.500 mensuales, mientras que en barrios periféricos los valores rondan entre G. 1.700.000 y G. 3.800.000. Esta segmentación refleja una oferta que muchas veces no se ajusta al poder adquisitivo real de la mayoría de los inquilinos.
Pero el gran desafío no está solo en los precios, sino en la morosidad en los pagos. La informalidad laboral (que afecta a más del 70% de los trabajadores), el sobreendeudamiento y contratos poco flexibles generan atrasos que impactan tanto a propietarios como a inquilinos. Para los dueños, significa pérdida de ingresos y procesos legales costosos; para los arrendatarios, riesgo de desalojo y un historial negativo que dificulta futuros contratos.
👉 Causas principales:
- Ingresos inestables y falta de comprobantes.
- Endeudamiento excesivo en créditos de consumo.
- Desajuste entre oferta premium y demanda real.
- Contratos rígidos con ajustes ligados al dólar o inflación.
👉 Consecuencias:
- Propietarios: menor rentabilidad y conflictos legales.
- Inquilinos: inseguridad habitacional y pérdida de confianza.
- Mercado: más informalidad y contratos verbales.
✅ Cómo prevenir la morosidad:
- Selección rigurosa de inquilinos con referencias y historial crediticio.
- Garantías reales o seguros de alquiler.
- Contratos claros y flexibles, con cláusulas de renegociación.
- Educación financiera para priorizar vivienda sobre consumo.
- Diversificación de oferta hacia la clase media.
En definitiva, el equilibrio entre rentabilidad y seguridad pasa por profesionalizar la gestión de alquileres. Propietarios e inquilinos necesitan reglas claras, confianza y herramientas modernas para que el mercado inmobiliario siga creciendo sin caer en la trampa de la morosidad.