02/07/2026
Soy Anthony Prado. Anthony Prado Nací en San Miguel y me he dedicado a acompañar a personas y familias como asesor migratorio y de bienes raíces.
Durante muchos años serví a las personas desde el liderazgo cristiano, acompañándolas en sus desafíos, motivándolas a superarse y ayudándolas a encontrar nuevas oportunidades para sus vidas y sus familias. En ese camino conocí de cerca las dificultades, los sueños y las aspiraciones de muchas personas que luchan cada día por salir adelante.
Por mucho tiempo me mantuve alejado de la política porque pensaba que daba igual quién gobernara. Veía cómo una y otra vez elegíamos a personas que terminaban representando intereses particulares antes que las necesidades de la población. Como muchos salvadoreños, llegué a creer que la política no podía cambiar nada.
Sin embargo, comprendí que para generar cambios reales no basta con transformar vidas individualmente; también debemos trabajar para transformar la sociedad. Entendí que la fe no solo debe inspirarnos a crecer espiritualmente, sino también a construir comunidades más justas, transparentes y solidarias.
Esa convicción me llevó a estudiar Derecho, porque quería comprender mejor la realidad de nuestro país y prepararme para servir con responsabilidad. El estudio de las leyes me ayudó a entender que muchos de los desafíos que enfrentan las familias no son únicamente problemas individuales, sino también el resultado de decisiones públicas e instituciones que pueden mejorar o limitar las oportunidades de las personas. Llegué a la conclusión de que El Salvador necesita más ciudadanos dispuestos a involucrarse, más líderes íntegros y más servidores públicos comprometidos con el bien común.
Creo en el servicio, la transparencia, la honestidad y el respeto. Creo también que la política debe estar al servicio de la gente y no de intereses particulares. Amo San Miguel y sueño con verlo convertirse en una de las ciudades más importantes de El Salvador: una ciudad con más inversión, mejor infraestructura, más oportunidades para las familias y gobiernos que rindan cuentas a la población.
No vengo de la política tradicional. Vengo del servicio a las personas, de la fe que me enseñó a amar al prójimo y de la convicción de que cuando personas con principios deciden involucrarse, el cambio es posible.
Por esa razón he decidido dar este paso como precandidato a diputado por San Miguel con el partido VAMOS.