06/26/2025
A pesar de que a veces pensamos que la frase de “Paz en la tormenta” está un poco trillada, en estos días puedo decir que la he entendido en carne propia. Cuando el llega, sin duda ataca nuestro cuerpo y regularmente de una forma silenciosa hasta que toma un buen territorio” pero cuando es descubierto, en cualquier etapa, ataca de forma invasiva la mente, llega el miedo y esa horrible incertidumbre. Aún cuando sabemos que no hay nada seguro en la vida, cuando tienes un diagnóstico así, te sientes con “un pasaporte sellado para siempre” a pesar de lo prometedor que sea tu situación y ahí es que te das cuenta que este ataque no es solo físico.
Y no fue hasta que me entregue genuinamente a Papa Dios que comencé a sentir paz dentro de este sunami. (Como dicen me abandoné en sus manos) Una paz que por momentos llegué a sentir “esto está raro, estoy muy tranquila” esa paz que solo viene de allá arriba y que sin duda no se “logra” sola, si no a través de tantas oraciones de muuucha gente , incluyendo tantos que ni me conocen directamente.
Y ayer, después de que mi cirujana-oncóloga nos entregó los resultados de patología y nos dijo que NO habia metástasis y que todo los bordes estaban limpios! Tenía dos opciones, alegrarme por los resultados y a la vez tener duda de ese “fantasma” O ser agradecida, alegrarme y seguir experimentando La Paz que da la confianza de un hijo ante la promesa de sus padres, de que siempre estarán con nosotros, aún en su ausencia ( Ya saben cual escogí 🙏🏻🙌🏻😉 y seguiré escogiendo …)
Hoy con el pecho vacio (no por mucho tiempo 🤪) pero con el corazón repleto, damos GRACIASSS !!! 🙏🏻