06/02/2026
Te volviste tan buena resolviendo todo...
que la gente se olvidó de que tú también te rompes.
No fue culpa tuya.
Asumiste el rol de la que nunca falla, la que siempre puede, la que siempre está.
Y el entorno se acomodó tan bien a tu fortaleza, que nadie se detuvo a preguntarte
¿y tú cómo estás?
Te levantas todos los días a pelear
batallas que nadie ve, que nadie aplaude, arrastrando los pies si hace falta pero sin fallarle a nadie. Excepto a ti. Ya es hora de que eso cambie. Verte de verdad duele.
Admitir que estás agotada duele.
Pero saber que puedes recuperarte eso lo cambia todo.
No le debes una explicación a nadie.
No tienes que ganarte el derecho a descansar.
No tienes que justificar que también necesitas.Tú primero. Sin culpa. Sin disculpas.
Guarda esto para cuando lo necesites.
“ ¿Cuándo fue la última vez que te pusiste a ti primero? Los leo