08/12/2026
Un 12 de agosto, hace 23 años, Dios me regaló el mayor privilegio y la bendición más grande de mi vida: ser tu mamá.
Todavía recuerdo el instante en que te tuve en mis brazos por primera vez. En ese momento entendí que mi vida había cambiado para siempre. Que ya no existiría un “yo” sin un “vos”. Que había un antes y un después de tu llegada.
Desde ese día sos mi luz, mi alegría, mi orgullo, mi refugio y mi razón. Sos mi punto de partida y mi punto de regreso. Sos ese pedacito de mi corazón que camina por el mundo fuera de mí.
Gracias por enseñarme cada día el verdadero significado del amor. Gracias porque por vos intento ser mejor persona, más fuerte, más valiente y más generosa. Gracias por dar sentido a tantas cosas y por llenar mi vida de momentos que atesoro como mis más grandes tesoros.
Hija querida, sos todo lo que está bien. Sos noble, fuerte, hermosa por dentro y por fuera, y tengo el inmenso orgullo de verte convertirte en la mujer maravillosa que sos hoy.
No existe logro, título o sueño que pueda compararse con el orgullo de ser tu mamá. Ese es, sin dudas, el regalo más grande que la vida me dio.
Y si alguien alguna vez me preguntara qué quise ser en la vida, mi respuesta sería siempre la misma:
La mamá de Martina.
Porque entre todas las bendiciones que recibí, vos sos la más grande. Te amo con toda mi alma, con todo mi corazón y con cada parte de mi ser. Hoy, en tus 23 años, celebro tu vida, pero también celebro el día en que nací como mamá gracias a vos.
Feliz cumpleaños, mi amor. Gracias por estos 23 años de amor infinito. ❤️✨Love You❤️❤️❤️❤️❤️ martubilbao