03/10/2020
Para nadie es un secreto que en el sur de la Florida los alquileres están altísimos, que es muy difícil encontrar una vivienda y que los requisitos para alquilar son tantos que a veces no vale la pena pasar tanto trabajo para que ni siquiera sea una casa propia.
Además, ese dinero mensual que se destina al alquiler es como si se lo llevara el viento, porque va directo a la cuenta de banco del casero.
Si ya ha asimilado todo lo anterior, está preparado para comprar una casa, al menos mentalmente.
Pero con un mercado de bienes raíces favorable al propietario en el que el precio promedio de la vivienda pasa de los $300,000, y con reglas tan estrictas de los bancos para conceder préstamos hipotecarios, este sueño es cada vez más difícil de alcanzar.
Jorge Soliño, un técnico de medios de comunicación de 61 años, acaba de realizar ese sueño por cuarta vez. Pero su experiencia más reciente no se parece en nada a las anteriores. El proceso fue muy complejo por la "volatilidad" del mercado, cuenta.
Cuando decidió comprar a principios del año pasado, todavía se vendían propiedades como la que acaba de adquirir a un precio de $300,000. A finales de año, ya una propiedad con esas características no bajaba de $500,000, y en este momento ya llegaron a los $700,000, añade.
Soliño se mudó de un apartamento en Coral Way, que vendió a muy buen precio porque la zona se apreció por estar cerca de Miracle Mile, para una vivienda amplia y con patio en el suroeste de Miami.
"Compramos nuestra casa por lo mismo que pedía el dueño, $650,000, y sin chistar", cuenta, indicando que hay poco margen para rebajas y que el proceso se parece más a una "subasta" porque tan pronto sale una propiedad al mercado, de inmediato recibe varias ofertas.
"Los bancos son como una Inquisición. Buscan de dónde viene cada peso que pusiste en tu cuenta ", dice del escrutinio de los bancos, una respuesta de las instituciones financieras a la caótica política de préstamos que condujo a la crisis inmobiliaria e hipotecaria del 2008.
Aun así, Soliño considera que comprar casa es la mejor inversión que pueda hacerse. "No hay negocio en este país en el que compras algo y de pronto vale $200,000 o $300,000 más", dice.
Source : Sara Moreno